miércoles, 8 de junio de 2011

Fotografía: 50 y 50


A mediados de los 80s, el fotógrafo Steve McCurry se encontraba fotografiando en Afghanistán y cubriendo así el conflicto armado. En un campamento de refugiados, logró obtener la emblemática imagen de la niña afghana, que se convirtió en tapa de National Geographic, fue utilizada en postales, panfletos de amnistía, y otros.

Luego de 17 años, un equipo de National Geographic investigó e intentó seguir los pasos de esos campamentos hasta que finalmente pudieron resolver el misterio y develar la identidad de la niña afghana, ahora una mujer de 30 años, casada, con hijos y que se llama Sharbat Gula.

Comienzo con esta historia en la que quiero exponerles mis pensamientos de acuerdo a la fotografía de las personas o situaciones, de los premios y del reconocimiento.

Steve McCurry ganó reconocimiento, trayectoria y más, gracias -quizás- a esa fotografía. Sharbat Gula ganó una vida de miseria en una sociedad que aplana sus derechos humanos, mientras su imagen se paseó por carteles, postales, cuadernos, revistas y un sinnúmero de medios.

Claro que luego de haberla encontrado -después de 17 años- se abrió una Fundación de ayuda para las mujeres Afghanas. Pero es una lástima que hayan pasado más de 15 años y la dulce niña afghana recién ahora pudo ser encontrada y situada en el mapa.

Es una lástima que esa mujer NUNCA vio una fotografía suya, y cuando finalmente lo hizo, había sido se trataba una de las fotografías más reconocidas y emblemáticas del mundo. Es una lástima, que la mitad de su vida le pasó de largo y quedó estampada en un recuerdo vago de su niñez.

A mí no me gusta "traficar" con fotografías de personas que no volveré a ver.

Mi pensamiento es simple... para una fotografía yo pongo la cámara, los lentes, el trípode, las luces, los flashes, etc. Sin embargo mientras no tenga algo frente al lente, pues: no tengo una fotografía. Entonces, para mí es una relación de 50-50.

Por eso cuando me piden que exponga mi trabajo, sobre todo en la fotografía de la realidad, de los niños, de la gente del campo o de los indígenas, me niego rotundamente. No me parece razonable que se gaste dinero en impresión de fotografías, en el enmarcado, en el alquiler de un salón de exposiciones, en el vernissage... para qué? para que un montón de gente estreche mis manos? para que yo me lleve los elogios? para que mi apellido quede plasmado en un diario? No lo creo.

Es una lástima que el material que tengo sólo puede formar parte de mi blog, donde puedo compartirles mi experiencia, donde a través de las imágenes puedo denunciar la realidad y desnudarla, aunque sólo a veces no pueda conseguir ir más allá del disparo.


Personas de la Comunidad indígena de Ypeti-Tajy, departamento de Caazapá.

Es una lástima que ninguna ONG o Centro Cultural, apoye o se interese en lanzar libros o calendarios que puedan venderse para que esos niños y esa gente que me regaló su 50% frente a mi lente, puedan salir beneficiados.

Es una lástima que muchos fotógrafos lo hacen por el reconocimiento o el dinero, sin que les importe mucho esa ventana a la intimidad de una persona, que están abriendo. En mi caso condicionaría absoluta austeridad en un lanzamiento, o en alguna promoción de un material donde utilizarán mi trabajo, y demás está decir, siempre y cuando las personas retratadas obtendrán ese beneficio que espero lo hagan.

Y así también, llegamos a los concursos o a los premios, y ahí para mí es obsceno. Es obsceno cómo se trafica con la imagen ajena, se trafica con el dolor, se trafica con el espanto.



Kevin Carter, fotógrafo nacido en Sudáfrica durante las duras épocas del apartheid tuvo una ocasión en que el destino le puso ante este dilema moral, un dilema que es fácil plantearse entre la gente que lo mira desde afuera.

En un viaje por Sudán encontró a esta niña moribunda y desnutrida, mientras un cuervo acechaba en el fondo. La imagen le valió elpremio Pulitzer a Carter, pero luego le sobrepasaron las preguntas del porqué había tomado la foto y no ayudado a la niña. Más allá de la escena, el trabajo que Carter venía haciendo como corresponsal fotográfico durante aquella atroz época en África, había permitido ubicar en el mapa la situación y la crueldad de la guerra civil en ese olvidado continente, y puso al mundo en vilo y alarmado ante los hechos, gracias a Carter y su grupo de compañeros fotógrafos, lograron transportar el dolor y la carnicería humana a cada hogar, lograron sensibilizar a una buena población mundial. Carter ganó el premio, el reconocimiento, pero bajo el lema "una de cal y otra de arena" también ganó el rechazo y la desaprobación ante el dilema moral.

No pudiendo soportar tiempo después la muerte de un compañero de fotoperiodismo con quien compartió varios años, y además el acoso constante a donde iba con la pregunta ¿Por qué no ayudaste a la niña?, Carter decidió quitarse la vida y alcanzar finalmente la paz. Todo por una fotografía.

Es fácil desde afuera y sin conocer los detalles del día a día de un fotógrafo que se enfrenta a situaciones devastadoras y aquellas que apeligran su vida, opinar y creer saber lo que hubiesen hecho en ese momento. Pero el caso de Carter es un caso muy complejo que sólo nos desviaría de mi análisis, tan sólo lo utilicé de ejemplo para tener en cuenta a aquellos que ganan premios con imágenes desgarradoras y que rompen el corazón. Es una lástima que los premios Pulitzer se volvieron un almacén de relatos conmovedores e imágenes que bajo la bandera de lo artístico, llevan cargadas a sus espaldas el velo de lo morboso. Es una lástima que fotógrafos inflan sus egos, en lo que yo entiendo como "traficar" con fotografías de personas, con el dolor y con el espanto.

Agradezco los concursos en donde se opta por premiar fotografías de paisajes, de naturaleza, y de aquellas cosas que tenemos alrededor. Con las guerras o tragedias, el dolor, el espanto y lo desgarrador seguirán existiendo, lo bello de la naturaleza no sabemos, mientras guerra y tragedia permanezcan.



Tampoco rechazo el fotoperiodismo en sí, porque como la obra de Carter ayudó a mostrar al mundo una realidad -en "realidad" aquella realidad (valga la redundancia) que nunca nos afecta directamente, hasta que pasa cerca nuestro-, por lo tanto sólo sirve para que la noticia se conozca, la situación sea pública y los editores y gerentes de medios duerman con la conciencia tranquila sin dejar pesares y horas en blanco en su almohada. Pero sí rechazo el hecho del fotógrafo que resulta premiado, reconocido y con ello se le abren más oportunidades, gracias al dolor y tragedia ajenos.

El caso del niño Enzo Bobdilla, rescatado por el oficial Juan Duarte en la tragedia del incencio del Ykua Bolaños en 2004, es un ejemplo de fotoperiodismo que no busca ufanarse ni sacar provecho o réditos por la imagen, sino que es un claro ejemplo de la fotografía periodística que en medio de una tragedia rescata lo bueno, lo admirable. Es una imagen que enalza el valor, la esperanza y encierra una historia que quedará marcada en la vida de ambos protagonistas para siempre. Sinceramente, para mí, es una de las mejores fotografías periodísticas que conozco de mi país. No me muestra el dolor ni la tragedia, aunque la imagen esté ocurriendo en medio de ella, sino que me muestra esperanza y coraje.



Y finalmente no se me ocurre otro ejemplo para mostrar el lado inverso. El que no se analiza, el que hoy en día es difícil de controlar debido a la masividad de las Redes Sociales y la facilidad con que el nadie se convierta en alguien.

Larissa Riquelme, nuestra compatriota, fue lanzada al mundo y fue noticia mundial durante la World Cup de Sudáfrica. Sin embargo un fotógrafo fue el responsable de ubicarla en el mapa, fue el ojo de ese fotógrafo que dio todo lo posible de su parte para que ella sea conocida en lugares donde no saben ni pronunciar nuestro país o no tienen idea del continente donde se encuentra. Podrán decirme que fue la prensa de Italia la que utilizó la foto, podrán decirme que el editor tuvo algo que ver, pero no, fue el ojo del fotógrafo que tomó una imagen elocuente en el momento preciso: estamos hablando de fútbol, del mayor espectáculo mundial en ese aspecto, y qué mejor que combatirlo con lo único que podría hacernos desviar la vista del campo de juego, sí, el físico de una hermosa y voluptuosa mujer en conjunto una situación inesperada. El resto ya es historia que conocen.

Pero así Larissa ganó reconocimiento, saltó a la fama, ganó mucho dinero y lo seguirá haciendo. No estoy objetando ese hecho ni esperando que la división de ganancias sea 50-50, porque todo lo que vino fue "después" de la fotografía. Pero convengamos que el puntapie inicial fue ahí, y el fotógrafo no tuvo ningún reconocimiento, sobre todo por parte de la beneficiada.

Es así lastimosamente, cada uno lleva agua a su molino, hay fotógrafos que buscan premio, buscan reconocimiento, buscan lucro, buscan el beneficio personal a través de las imágenes ajenas, así como habrá Larissas que encontrarán ese beneficio personal sin nunca agradecerlo.

Por mi parte, seguiré manteniendo mi ideología del 50-50, esperando que a muchos de Uds. les abra los ojos ante algo que parece tan simple y banal.

Gracias por perder unos minutos de tu tiempo con mi relato :)


 

viernes, 25 de marzo de 2011

Mc Rob-nalds


Hace más de un año atrás, la multinacional McRobalds nos arrebataba la ilusión!

Con mi sobrino Ariel, habíamos grabado este "cortometraje" demostrando su pasión por el fútbol, tal como anunciaba la promoción de la famosa hamburguesería McRobalds con bombos y platillos durante finales de 2009 y el primer trimestre de 2010. El premio consistía en un viaje del niño y su padre a la final de la Copa del Mundo 2010, y el niño entraría de la mano de un jugador a la cancha. Le conté a Ariel sobre el guión (guión?), le hinché para filmar, edité, levanté, promocioné x Internet, todo!! Pero, era otro Zenoura, un Zenoura que tenía unos 800 amigos en Facebook y 400 eran de Mafia Wars... menciono esto por algo.

Recuerdo aquellos días que entrábamos a la página de McRobalds todos los días y veíamos que habían apenas 3 videos aparte del que filmamos con Ariel, y unas cuantas fotos de niños con sus remeras. Mirando los demás videos, leyendo a la gente que nos apoyó, y los comentarios fuera del área virtual, nos pintaban como ganadores.

Y recuerdo que llegó el día en que había que presentarnos en el local principal de McRobalds, porque los jueces verían los videos y las fotos y se decantarían por el ganador.

Antes de llegar a tan nefasto momento, tomáte una pausita para interiorizarte un poco más en cómo se realizaba el concurso:


  • En el concurso se podían presentar fotografías o videos, demostrando tu pasión por el fútbol. Creo que un video de por sí ya le gana a una foto, y eso es inobjetable, así que me parece una tontería hacer esa división. Es como hacer competir a un Ferrari de F1 contra un Jetski.
  • La forma de publicar era registrarse en la página y enviarla a través del formulario de subida, tipo youtube.
  • Si no tenías Internet, la podías levantar desde tu celular como MMS (estamos hablando de una tecnología lenta y de tamaño limitado).
Es así que de todos los videos presentados, al menos 3 fueron filmados con celular y levantados por ese medio. Así también las fotografías, todas también tomadas con celular y enviadas al asterisco de la promo.

CORTE A:
Volvemos al día de la "selección" del ganador del concurso.

Aparecen personalidades referentes del deporte (aparte de Arturo Rubín no recuerdo a otro) como jurado. Pero me llama la atención que entre todos los niños que deambulaban en McRobalds con sus remeras de Albirroja (los participantes del concurso) había un gordito.

Sí, un gordito pinta de típico nene mimado como el primo mbore de Harry Potter, que jugaba, corría, y estaba acompañado de toda su familia, inclusive su loro y de seguro algún Dementor. Fiché al gordito porque (algunos saben esto) tengo mucha memoria fotográfica y entre todos los presentes yo no había visto el "material" presentado por el gordito. Algo me comenzaba a saber raro y no era el Mc Cucaracha (<- es un link por si querés ver para entender).

Comienza la tanda de observar fotos, y pasan como 15 minutos eligiendo fotos y del grupo entresacan al menos 3 que son relativamente pasables porque no tenían buena calidad (tamaño pequeño, pixeladas, poca luz, etc).

Los nervios crecían, las manos sudaban y todos los niños y familiares mirando detrás de los vidrios de una de las salas que funcionaba como una pecera, al jurado que ahora se disponía a ver los videos. Pasaron los 3 videos en orden de calidad creciente, hasta que llegaron al de Ariel y nuestros nervios crecían. Yo todavía pensaba en el gordito y toda su familia ahí presente que alcanzaba en cantidad a cualquiera de apellido Prono.

Hasta que mágicamente encontré la cucaracha en la papafrita (Mc Cuca).

Hacen Play del mágico 5to video, el del gordito, y para mí la sensación era como el famoso último sketch de Les Luthiers "interpretarán a continuación, justamente, y fuera de programa".

Rápidamente ingreso a la página del concurso de McRobalds en una de las PCs que estaban ahí y me pongo a revisar. La promo había sido cerrada hace 5 días atrás y ya no se podían cargar videos nuevos. Reviso uno a uno a todos los concursantes y de videos y fotos y no veo el video del gordito por ningún lado ni al gordito cara de mamón en ninguna parte. Borro caché, borro historial, por poco no le resetée el DNS y apunté al de Google, y aún así no encontraba el video del gordito.

Eso que sabía a podrido y horrible hacía varios minutos, era mi lado femenino que se activó con el sexto sentido (porque los hombres no tenemos eso) y me tiró contra una pared diciéndome: "Mirá que por algo está el gordito con toda su gente!!!, mirá que ese seguro es el ganador!!!, mirá que esto ya está todo cocinado!!! mirá que vos caíste y le hiciste caer a tu sobrino!!!, como siempre arrastrando a la gente que te quiere!!!".

FADE OUT.

El video del gordito parecía una producción echa por Maneglia-Schémbori. En realidad parecía un comercial de McRobalds. En realidad era el video que McRobalds por ej. inclusive utilizaría como "VIDEO DE LA PROMO", o sea, hasta me arriesgo a creer que era el video de la promo del concurso y no lo usaron para promocionarla! sino que para participar y esconder este gran fiasco, este gran fraude, esa gran desilusión.

Podía ver con impotencia detrás del vidrio el inerte bigote de Rubín y me recordaba a Flanders y las ganas que tenía de ofrecerle románticamente un puñetazo al más puro estilo Homero Simpson. Y este relator pelado y decrépito se codeaba con otro del jurado apuntaba su dedo hacia el gordito y al oido le decía en una onda "ese es, verdad?".

En un orquestado y mal actuado acto (como mi dramatización en "La balada de Ricky Roberto") nombran al ganador que sin dudas era el fakin gordito.

Aplausos, llantos, júbilo y griterío de la familia del gordito, aleteo del loro y un beso del Dementor para mí y mi familia ahí presente.

Volvió mi querido Ariel con un vale de hamburguesa, un juguetito y creo que una corona de cartón de Burger King. Volvió con la desilusión sin demostrarla y sólo diciendo que nunca más iba a comer McRobalds. Un día como hoy hubiese querido que esa decisión la tome porque encontró una cucaracha en su papafrita, y no por haber pasado todo esto.

Fue triste, y lloré mucho esa noche por él, porque yo estaba muy ilusionado en que gane porque era un premio para mi hermano y para él, un premio que no pude conseguir para ellos, una frustración muy grande para todas las que ya me venían persiguiendo hace un año atrás y desde ese día no hicieron más que incrementarse.

En ese tiempo reclamé, escribí, me comuniqué con personas que conocía de Internet y que estaban en los medios y eran mis contactos (de ABC y de Paraguay.COM), pero no pasó nada, ningún apoyo, ningún interés. No los culpo, me imagino que la multinacional McRobalds pauta en esos medios y no querían meterse.

La explicación que nos dieron cuando mi hermano llamó a reclamar a McRobalds al gerente de Marketing era tan creíble como una escena de Charlie's Angels 2.

Dijeron que ese video no figuraba en la página porque se envió por celular.

Ok, ni mi hermano ni yo estamos hace como 2 décadas en el negocio de la electrónica, de la informática, de las comunicaciones ni de Internet (dicho esto con absoluto sarcasmo).

No, nosotros teníamos que entender que

1) ese video en formato "QUICKTIME" (todos los demás eran una onda MPG o Real Media)...

2) con altísima calidad (el que yo envié de Ariel a través de la página pesaba 68MB y en la misma página se veía en una calidad peor a la que viste allá arriba al inicio de este POST)...

3) ese video del gordito fue enviado por MMS (a ver un técnico que explique cómo archivo de tal calidad puede ser enviado por MMS en PARAGUAY!, siendo que los otros enviados por MMS tenían malísima calidad)...

4) y no aparecía en la página por una cuestión de actualización (siendo que todo el sistema era instantáneo, vos levantás tu video y el admin sólo le dice "ok, esto no es porno, dejenlo aparecer". Ya la promo se había cerrado hace 5 días dando suficiente tiempo para actualizar la página)...


No, demasiados cabos sueltos y esto no se trata de ninguna teoría conspiranoica. Es simplemente sentido común.

Hoy hace un año sé que Ariel habrá suprimido el episodio de su memoria, terminó el mundial hace tiempo, en aquel entonces me gané más de 1000 amigos nuevos en Facebook gracias a las fotografías de los festejos por los 4tos de final, luego me gané arriba de 1500 amigos más gracias a "Me cansé de las campañas buena onda", y así fui escalando en contactos, y en tonterías que levanto a Internet... y tengo el apoyo de Uds., mis amigos.

Hoy, este Zenoura de más de 3600 amigos no se queda con la boca cerrada, por eso vino a contarles esta historia, porque sabe que tendrá el apoyo de muchos de Uds. Hoy este Zenoura ya no participa de ningún fiasco ni fraude al que le invitan en Facebook, ya no cree en ninguna promo, ni se preocupa por ningún concurso. Hoy este Zenoura no les dice "dejen de comer McRobalds" porque ese es un boicot muy estúpido, en un país en que la gente prefiere quejarse por internet que levantarse de la silla para tomar acciones.

Hoy este Zenoura sólo quiso compartirles esta experiencia y aparte hacerles saber que está para efectuar acciones e iniciativas solidarias gracias al grupo humano y cálido que formamos a lo largo de esta medida de un año, cuando apenas tenía como 500 amigos que estaban por encima del Mafia Wars. Hoy podemos hacer acciones solidarias, esas cosas positivas que solemos leer de otros países!.

A pesar de haberme iniciado en el 96 en este mundo virtual y permanecer íntegro a mi estilo irreverente y extrovertido, digamos que me gusta más ésta explosión virtual que la anterior de hace más de una década atrás, la que gané gracias a Uds.

Por eso, sé que hoy me leyeron y les agradezco el gesto.


PD: el Dementor en Harry Potter es un ser que con su beso se alimenta de la felicidad y de los recuerdos felices, dejando solo tristeza y desolación.